En el mundo tecnológico es habitual que los principales anuncios y presentaciones se concentren entre septiembre y octubre. Esta estrategia responde a una combinación de factores comerciales, de calendario y de eventos que crean el momento ideal para maximizar impacto y ventas.

Un factor clave es el inicio de la temporada de compras navideñas. Black Friday en noviembre y las compras navideñas representan una parte considerable del volumen de ventas del año. Lanzar productos en septiembre u octubre permite construir expectativas, coordinar campañas de marketing y asegurar disponibilidad en tiendas y canales digitales con suficiente anticipación.
A su vez, para muchas empresas esta ventana coincide con el cierre del año fiscal. Las ventas de nuevos productos en el último trimestre pueden mejorar significativamente los resultados financieros anuales, al concentrar ingresos importantes antes del cierre del ejercicio.
Otro motivo son los principales eventos tecnológicos mundiales que suelen celebrarse en ese período. Apple realiza su evento anual en septiembre, donde presenta nuevos iPhones, Apple Watches y otros dispositivos importantes. En Europa, ferias como la IFA de Berlín o lanzamientos de Google y Microsoft suelen alinearse también en esta época. Esta convergencia ayuda a generar cobertura mediática global y permite a los fabricantes competir por atención en el mismo ciclo informativo.
Además, el regreso a las clases tras el verano impulsa la demanda de ciertos productos (ordenadores portátiles, tablets, móviles) entre estudiantes y familias que buscan renovar tecnología para el nuevo curso. Aunque las clases comienzan en agosto o septiembre, muchos esperan la presentación y disponibilidad de nuevos lanzamientos durante estas semanas.
Desde el punto de vista de producción, a menudo las innovaciones tecnológicas completan su desarrollo técnico durante los meses previos, evitando lanzamientos durante el verano. El periodo veraniego suele tener menor actividad comercial (por vacaciones) y más dificultades logísticas, lo que hace menos recomendable estrenar productos en esos meses.
Finalmente, hay un componente financiero que también influye indirectamente: históricamente, las acciones tecnológicas tienden a subir en octubre, ya que los inversores anticipan buenos resultados en el último trimestre gracias al empuje de las ventas navideñas y lanzamientos recientes.
El periodo entre septiembre y octubre resulta una ventana óptima para los lanzamientos tecnológicos: permite preparar el terreno para la campaña navideña, mejora el cierre fiscal, se alinea con eventos clave del sector, aprovecha el ciclo educativo y evita los bajones del verano. Así, compañías como Apple, Microsoft y Google concentran sus novedades estratégicamente en esos meses para obtener mayor repercusión y éxito comercial.
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