Spotyfirecore

En los últimos años, usuarios, músicos y periodistas han empezado a notar algo extraño en las playlists más populares de Spotify: nombres de artistas que nadie conoce, sin presencia en redes, sin conciertos, sin historia. Canciones simples, casi genéricas, con millones de reproducciones, y una sensación de anonimato absoluto. A este fenómeno, creciente y polémico, algunos lo han bautizado irónicamente como “Spotyfirecore”, una mezcla de Spotify + IA + estética genérica que define a los artistas generados con inteligencia artificial o fabricados en masa para alimentar playlists de fondo.

Spotyfirecore

¿Qué es exactamente el Spotyfirecore?

Spotyfirecore no es un género musical, sino una tendencia o estrategia de contenido digital. Se refiere a canciones creadas con fines puramente funcionales –relajación, estudio, sueño, meditación– y no por motivación artística o expresiva. A menudo son producidas por inteligencia artificial, por estudios de música generativa, o por músicos freelance que venden los derechos completos a compañías que operan bajo docenas de alias ficticios. El resultado: una oleada de artistas “fantasma” que inundan playlists de alto tráfico y desvían millones de streams hacia contenidos controlados por pocos actores invisibles.


¿Quién está detrás?

Una investigación de Music Business Worldwide reveló que Spotify ha incluido en sus playlists oficiales a artistas que, en realidad, son creaciones de empresas como Epidemic Sound, Sodatone (propiedad de Warner), y otros estudios de contenido musical propiedad o afiliados indirectamente a la propia plataforma. Aunque Spotify ha negado pagar directamente a estos creadores para favorecer sus canciones, el sistema de algoritmos y curaduría interna permite que muchos de estos artistas se posicionen fácilmente.

Entre los alias más citados en informes están nombres como:

  • Enno Aare (piano)
  • Lucid Green (lo-fi)
  • Deep Watch (ambient)
  • Kaleido Sky (relax beats)

Estos nombres pueden tener millones de reproducciones y aparecer en playlists editoriales, pero al buscar información externa sobre ellos… no hay nada. En algunos casos, las canciones tienen una duración intencionadamente corta, ideal para maximizar ingresos por stream.


¿Por qué lo hace Spotify?

La motivación principal es económica y estratégica. Spotify paga un porcentaje fijo por cada stream, pero si la canción pertenece a un artista que ellos mismos han producido o que no tiene contrato discográfico tradicional, los costos son mucho menores. De este modo, en vez de pagar regalías a grandes sellos o a artistas independientes con derechos protegidos, parte de ese dinero se queda dentro del ecosistema. Esto ha sido interpretado por críticos como una forma de “integración vertical encubierta” dentro del negocio del streaming.


Impacto en los artistas reales

Muchos músicos independientes han denunciado que, mientras ellos luchan por obtener visibilidad en las playlists, los artistas fantasmas del Spotyfirecore copan posiciones clave en listas como “Peaceful Piano”, “Chill Hits” o “Lo-Fi Beats”, que tienen millones de seguidores. Esta saturación de contenido sintético afecta directamente las oportunidades de ingresos y exposición de creadores auténticos.

La Unión de Músicos Independientes de Reino Unido y otras agrupaciones han pedido más transparencia a Spotify sobre el origen de los artistas presentes en sus playlists oficiales. “No se trata solo de competencia desleal, sino de falta de claridad hacia el oyente, que muchas veces cree estar apoyando a un artista real”, señaló un portavoz.


¿Estamos escuchando música de robots?

No toda la música generada por IA es necesariamente mala o fraudulenta. Algunos compositores están utilizando inteligencia artificial como herramienta creativa. Sin embargo, el Spotyfirecore no busca crear arte, sino llenar espacio sonoro eficiente para captar atención mínima y generar reproducción pasiva. Se trata de contenido de fondo, optimizado para no molestar… y para ser olvidado.

Spotify, por su parte, ha defendido su sistema de recomendaciones y curaduría. Afirman que las canciones se seleccionan por su rendimiento y aceptación, no por favoritismo. Pero sin mecanismos de verificación sobre la identidad real de los artistas, el riesgo de manipulación y saturación automatizada es alto.


¿Qué podemos esperar en el futuro?

A medida que la IA avanza, y que plataformas como Suno, Udio, AIVA o Soundraw facilitan la creación de música con pocos clics, es probable que el Spotyfirecore crezca. Nos enfrentamos a una pregunta clave:

¿Queremos un mundo musical donde la música esté hecha por y para máquinas, o por y para humanos?

Al final, el oyente también tiene poder: buscar activamente a artistas reales, apoyar escenas locales, seguir a músicos en redes sociales, y cuestionar lo que consume pasivamente. El Spotyfirecore no es solo una crítica a Spotify, sino una señal de alerta sobre el rumbo algorítmico y automatizado del entretenimiento digital.


Descubre más desde Hauschildt

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar