Pizza casera

Si crees que hacer pizza en casa es difícil, esta receta te va a demostrar lo contrario. Con ingredientes sencillos, un poco de paciencia y mucho sabor, conseguirás una pizza casera espectacular para 6 raciones, ideal para compartir. Te contamos paso a paso cómo preparar una masa deliciosa, un horneado perfecto y un resultado que no tiene nada que envidiar al de cualquier pizzería.


🥖 Paso a paso: La masa (para 6 raciones)

Ingredientes:

  • 400 g de harina de fuerza (tipo 000 o especial para pan)
  • 1 cucharadita de sal gruesa
  • 20 g de levadura fresca
  • 100 ml de aceite de girasol
  • 200 ml de agua a temperatura ambiente
  • Harina extra para trabajar la masa

Preparación:

  1. En un bol grande, pon los 400 g de harina.
  2. Añade la cucharadita de sal gruesa y mezcla ligeramente.
  3. Incorpora la levadura fresca, desmenuzándola con los dedos sobre la harina.
  4. Agrega el aceite de girasol.
  5. Por último, vierte los 200 ml de agua a temperatura ambiente.

Amasado:

Mezcla con las manos haciendo movimientos de pliegue, como si doblaras un libro. Añade un poco más de harina si la masa se pega demasiado, pero sin pasarte. Debe quedar suave, elástica y ligeramente pegajosa.


🧴 Prepara la bandeja

Utiliza una bandeja de horno grande y úntala generosamente con aceite de girasol. Esto evitará que la masa se pegue y le dará una base crujiente y sabrosa.


🔲 Estirado y levado

Estira la masa directamente sobre la bandeja engrasada, cubriendo toda la superficie con las manos o con un rodillo.

Coloca la bandeja en la parte baja del horno apagado y deja levar la masa entre 3 y 5 horas, hasta que esté aireada y bien expandida.


🔥 Primer horneado

Precalienta el horno a 200 °C, sin ventilador.

Hornea la masa (sin ingredientes encima) en la parte baja del horno hasta que comience a dorarse ligeramente por arriba.

Sácala del horno y sube la temperatura a 250 °C con ventilador superior activado.


🍅 Montaje de la pizza

Ingredientes para el topping:

  • 1 lata (400 g) de tomate natural triturado (sin freír)
  • 1 pizca de sal gruesa
  • 400 g de queso mozzarella rallado o en lonchas
  • Especias: chimichurri seco o, en su defecto, orégano
  • 6 lonchas de salami (o el topping que prefieras: jamón, champiñones, aceitunas…)

Montaje:

  1. Reparte el tomate triturado sobre la masa precocida y añade una pizca de sal.
  2. Cubre toda la superficie con el queso.
  3. Añade las especias y el salami o los ingredientes que más te gusten.

🔥 Segundo horneado

Introduce de nuevo la bandeja en la parte más baja del horno, ahora a 250 °C con ventilador superior.

Hornea hasta que el queso se haya fundido por completo y comience a burbujear.


✅ ¡A disfrutar!

Saca la pizza del horno, déjala reposar 2 minutos y córtala en 6 porciones. El resultado: una pizza casera con masa esponjosa por dentro, crujiente por fuera, con todo el sabor de una buena salsa, queso fundido y tus ingredientes favoritos. ¡Y sin complicarte la vida!


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