El Tapón

El tapón adherido a la botella! Esa genialidad de algún iluminado de la Unión Europea, que se lleva el premio a la más reciente obra maestra del pensamiento absurdo y el «progreso» europeo. ¿Para esto tenemos gobernantes? Pues sí, amigos, porque en un mundo donde la política se enfrenta a desafíos globales, las crisis económicas y las guerras, decidieron que lo más urgente, lo más vital, era asegurarse de que el tapón de nuestras botellas de refresco no se nos escape jamás. Un gran alivio, ¿verdad?

El Tapón

Lo cierto es que los beneficios de esta brillante invención, promovida con fanfarria y promesas de un futuro más limpio, son tan invisibles como la sostenibilidad de una pizza de cartón. Claro, es que somos estúpidos y a todos se nos perdía el tapón y como todo el mundo sabe, si un tapón de botella se pierde, de inmediato se convierte en un desastre ecológico de proporciones bíblicas. En vez de luchar contra problemas reales, los expertos de Bruselas se han puesto a debatir sobre cómo evitar que el tapón, ese pequeño y robusto elemento, se separe de su botella. Un genio del marketing diría que están buscando salvar al mundo… de la distracción momentánea de buscar el tapón.

Y lo mejor de todo: ¡el proceso es un espectáculo! Imagina la escena: estás en medio de un día cualquiera, con prisa, cansado de la rutina, y necesitas tomar una botella de agua. Ya no basta con abrirla rápidamente, no, ahora hay que lidiar con un tapón que te sigue el ritmo como un perro faldero. Claro, lo que más necesitamos en la vida es un tapón que no se separe, pero que se resista con tal ahínco a que lo pongas bien. Un símbolo de la vida moderna: nunca sabremos cuándo es suficiente.

Lo irónico de todo esto es que se nos quiere convencer de que esta medida es “eco-friendly”. Pero claro, si tienes que diseñar leyes que muestren que estás “haciendo algo” mientras realmente no estás solucionando nada, siempre es más fácil darle una vuelta al tapón. Literalmente.

Así que, en lugar de enfrentarse a problemas realmente complejos, nuestros queridos gobernantes han decidido que nuestra mayor necesidad como ciudadanos del mundo es… ¡el tapón adherido! ¿Quién necesita solucionar otros problemas si podemos pasar nuestro tiempo molestando a la gente con un diseño tan estúpido y molesto? Sin duda, esta es la clase de innovación que esperábamos.

Pero bueno, al menos ahora sabemos que nuestros gobernantes están comprometidos con el futuro… un futuro donde, en lugar de tomar decisiones impactantes, nos mantienen ocupados con una botella de plástico que ya no podemos abrir sin un pequeño esfuerzo adicional. ¡Gracias, Europa!


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