Si antes la cerveza era la opción más económica para disfrutar de una bebida, hoy la realidad ha cambiado. No solo en bares y restaurantes notamos la subida de precios, sino también en los supermercados, donde un análisis detallado revela que la cerveza puede llegar a costar más por litro que algunos vinos e incluso cavas.

El truco del tamaño: la ilusión del precio accesible
Uno de los factores que ha pasado desapercibido para muchos consumidores es la estrategia de reducción del tamaño de los envases. Mientras que el vino y el cava se siguen vendiendo mayoritariamente en botellas de 750 ml o más, la cerveza se comercializa cada vez más en formatos pequeños, como botellas de 250 ml o latas de 330 ml. A simple vista, el precio puede parecer accesible, pero al hacer la conversión al costo por litro, la sorpresa es mayúscula.
Por ejemplo:
- Una botella de cava decente en el supermercado puede rondar los 6-8€ por 750 ml, lo que equivale a 8-10€ por litro.
- Mientras tanto, una botella de cerveza premium de 250 ml que cuesta 2,50€ parece asequible, pero si hacemos la conversión, su precio por litro asciende a 10€, igualando o incluso superando el de algunos cavas.
Este efecto se intensifica en cervezas artesanales o importadas, donde una botella pequeña puede costar entre 3 y 5€, llevando su precio por litro hasta los 12-15€, algo impensable hace unos años.
¿Por qué la cerveza ha subido tanto de precio?
Varias razones explican esta escalada de precios:
- Inflación y costos de producción: el aumento en las materias primas, el transporte y la energía ha impactado en todos los productos, pero la cerveza parece haberlo sentido más.
- Estrategia de marketing: las marcas han posicionado la cerveza como un producto más sofisticado, justificando precios más altos.
- Cambio en los hábitos de consumo: la creciente demanda de cervezas artesanales y premium ha permitido a las grandes compañías subir sus precios sin que parezca excesivo.
- Tamaños más pequeños, precios más altos: al reducir la cantidad por botella o lata, el consumidor paga más sin notarlo de inmediato.
La percepción de lujo en una bebida que siempre fue popular
Por muy buena calidad que tenga, la cerveza sigue siendo un producto de elaboración rápida, sin los años de envejecimiento ni la exclusividad de una buena botella de vino o champagne. Sin embargo, estamos pagando precios que hace poco parecían reservados solo para bebidas de lujo.
La pregunta es: ¿seguiremos aceptando estos precios sin darnos cuenta, o llegará el momento en que los consumidores empezarán a exigir que la cerveza vuelva a ser lo que siempre fue, una opción asequible?
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