Elefantes Blancos

En política, el término «elefante blanco» se utiliza para describir proyectos gubernamentales de gran envergadura que resultan innecesarios, ineficientes o demasiado costosos en comparación con los beneficios que generan. Estos proyectos suelen ser promovidos por las autoridades como símbolos de progreso o desarrollo, pero con el tiempo se convierten en una carga financiera para el Estado debido a su falta de utilidad práctica o su mantenimiento excesivamente costoso.

Elefantes Blancos

Los elefantes blancos pueden surgir por diversas razones, como corrupción, mala planificación o decisiones políticas motivadas por intereses personales o electorales. En muchos casos, estos proyectos reciben grandes inversiones de dinero público sin un estudio adecuado de viabilidad, lo que lleva a su abandono parcial o total. Ejemplos comunes incluyen aeropuertos infrautilizados, estadios construidos para eventos específicos y luego olvidados, carreteras sin tráfico suficiente, o edificios gubernamentales monumentales que no cumplen una función real.

El concepto proviene de la tradición del sudeste asiático, donde los monarcas regalaban elefantes blancos a sus súbditos como una forma de arruinarles financieramente, ya que el mantenimiento de estos animales era extremadamente costoso y no podían ser utilizados para el trabajo. En el ámbito político, la metáfora se usa para criticar el despilfarro de recursos públicos en proyectos que, lejos de beneficiar a la sociedad, terminan siendo ejemplos de ineficiencia gubernamental.


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