La “reduflación” es un término que se utiliza para describir una estrategia que algunas empresas emplean para enfrentar el aumento de costos sin subir los precios de sus productos. En lugar de aumentar el precio, reducen la cantidad o el tamaño del producto manteniendo el mismo precio. Es una forma de inflación oculta, ya que el consumidor paga lo mismo pero recibe menos.

Aquí tienes algunos ejemplos comunes de reduflación:
- Snacks y golosinas: Las bolsas de papas fritas o chocolates pueden parecer del mismo tamaño, pero contienen menos producto en su interior.
- Productos de higiene personal: Tubos de pasta de dientes o botellas de champú que parecen iguales, pero tienen menos cantidad de producto.
- Bebidas: Botellas de jugo o refrescos que mantienen el mismo tamaño de envase, pero con menos líquido.
- Alimentos enlatados: Latas de sopa o vegetales que contienen menos cantidad de alimento.
La reduflación es una táctica que puede pasar desapercibida si no se presta atención a los detalles del empaque y la cantidad de producto.
La reduflación puede perjudicar a los consumidores de varias maneras:
- Menor valor por el dinero: Los consumidores pagan el mismo precio por menos cantidad de producto, lo que significa que están obteniendo menos valor por su dinero.
- Confusión y engaño: Puede ser difícil para los consumidores darse cuenta de que están recibiendo menos producto, especialmente si el empaque no cambia significativamente.
- Aumento del gasto: A largo plazo, los consumidores pueden terminar gastando más dinero para obtener la misma cantidad de producto que antes.
- Desconfianza: La práctica de la reduflación puede generar desconfianza hacia las marcas y empresas, ya que los consumidores pueden sentirse engañados.
Aquí tienes algunas estrategias adicionales que los consumidores pueden usar para protegerse de la reduflación:
- Comparar precios por unidad: Al comparar el precio por unidad de medida (por ejemplo, precio por litro o por kilogramo), puedes identificar si estás pagando más por menos producto.
- Leer las etiquetas cuidadosamente: Presta atención a la cantidad neta del producto en el empaque. A veces, los cambios son sutiles pero significativos.
- Mantenerse informado: Estar al tanto de las noticias y reportes sobre reduflación puede ayudarte a identificar qué productos están siendo afectados.
- Comprar a granel: En algunos casos, comprar productos a granel puede ser más económico y menos susceptible a la reduflación.
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