Existen varios tipos de préstamos, cada uno con características específicas y destinados a diferentes necesidades:

- Préstamos personales: Son para individuos sin una vinculación especial a un proyecto concreto. Pueden ser rápidos y sencillos, pero suelen requerir intereses más altos.
- Préstamos al consumo: Para financiar la adquisición de bienes o servicios. Son una alternativa a las compras a plazos o tarjetas de crédito.
- Préstamos hipotecarios: Con garantía real, como la propiedad de una vivienda, y son utilizados principalmente para la compra o construcción de viviendas.
- Préstamos con garantía personal: Donde un tercero asume el pago en caso de incumplimiento, como una fianza o aval.
- Préstamos con ambos tipos de garantías: Como cuando un familiar te avala para obtener un préstamo hipotecario.
- Préstamos sin garantía: No requieren garantías y son comunes en los préstamos personales.
- Préstamos a corto plazo: Con un plazo de vencimiento de un año o menos.
- Préstamos a medio plazo: Con un plazo de devolución entre uno y tres años.
- Préstamos a largo plazo: Con un tiempo de devolución superior a los tres años.
Los créditos encarecen los bienes
Los créditos pueden contribuir a que los bienes de consumo se encarezcan:
- Aumento de la demanda: Cuando hay más crédito disponible, las personas pueden gastar más en bienes de consumo, lo que puede aumentar la demanda y, por ende, los precios.
- Inflación: Si el crédito se utiliza para financiar compras que aumentan la demanda general, esto puede llevar a una inflación generalizada, lo que también puede afectar el precio de los bienes de consumo.
- Costo financiero: Los créditos con altos intereses pueden aumentar el costo total de los bienes de consumo, ya que el interés pagado se suma al precio del bien.
Esto afecta a los ahorros del conjunto de la sociedad.
Gastos asociados
Los gastos asociados a un préstamo pueden variar dependiendo del tipo de préstamo y la entidad financiera, pero generalmente incluyen:
- Tasación: Valoración del inmueble por parte de profesionales del mercado inmobiliario.
- Notaría: Coste de la documentación notarial y asesoría legal.
- Registro: Tasa de registro de la propiedad en el Registro de la Propiedad.
- Gestoría: Gestión de la escritura y pago del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD).
- Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD): Impuesto aplicado a las escrituras de hipotecas formalizadas ante Notario.
Además, puede haber comisiones adicionales como la comisión de apertura, que engloba los gastos por el estudio, tramitación y concesión del préstamo, etc. Es importante leer detenidamente el contrato para entender todos los gastos que se aplicarán. Si necesitas más información o asistencia con un préstamo específico, te recomiendo consultar con un asesor financiero o con la entidad bancaria directamente.
¿Qué pasa si no se devuelve un préstamo?
Cuando no se devuelve un préstamo, la responsabilidad recae en el prestatario, quien es el deudor del contrato de préstamo y debe devolver el importe convenido según el plazo de amortización acordado. Si el prestatario no responde, el prestamista puede dirigirse al/los avalista/s, y si aún así no hay respuesta, ejecutará las garantías asociadas al contrato de préstamo. En caso de impago, el prestamista puede iniciar un proceso que incluye intereses de demora, llamada a aval, embargo de bienes con una reclamación judicial y registro en la lista de morosos.
Pero si todo esto falla, aparecen los rescates bancarios.
Rescates Bancarios
Los rescates bancarios son acciones de ayuda financiera proporcionadas por entidades gubernamentales o internacionales a bancos o cajas de ahorros en dificultades. En el contexto español, el rescate bancario se refiere a las ayudas públicas y rescates financieros proporcionados por la Unión Europea a cajas de ahorros de titularidad pública y también bancos, especialmente Bankia y Catalunya Bank, desde el inicio de la crisis económica española de 2008.
El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) actuó como fondo de rescate y, según su informe de diciembre de 2019, gestionó procesos de rescate que representaban el 38,3% del total de depósitos cubiertos en varias entidades. Desde 2009, se inyectaron más de 64.000 millones de euros, incluyendo el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), y según cálculos de 2020, 43.225 millones estarían perdidos, un 73% de las ayudas públicas aportadas.
El rescate bancario español tuvo un impacto significativo en la economía del país y marcó el final de una etapa caracterizada por la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera global. Sin embargo, las cuentas públicas no han mejorado y la deuda pública sigue siendo alta.
Lo terminamos pagando con nuestros impuestos.
Restricciones
La restricción de créditos puede ser una herramienta útil para gestionar el riesgo financiero y promover prácticas más sostenibles en el uso del crédito.
Los préstamos deben ser restringidos en situaciones donde hay un alto riesgo de incumplimiento o cuando pueden llevar a problemas financieros para el prestatario. Algunas razones para restringir los préstamos incluyen:
- Incapacidad de pago: Si el prestatario tiene una mala relación deuda-ingresos o está en paro, representa un mayor riesgo para el prestamista.
- Historial crediticio negativo: Incluirse en registros de morosidad o tener una mala calificación crediticia puede desacreditar a un prestatario como pagador.
- Edad extremadamente joven o mayor: Los bancos suelen ser más cautelosos con los menores de 23 años y mayores de 65 años.
- Zonas con alta morosidad: Vivir en una zona con un historial de pagos deficiente puede afectar la capacidad de obtener un préstamo.
- Falta de cuenta bancaria: No tener una cuenta bancaria a nombre propio puede ser un obstáculo para obtener un préstamo.
Estas restricciones están diseñadas para proteger tanto a los prestamistas como a los prestatarios, asegurando que los préstamos se otorguen bajo condiciones que permitan un reembolso seguro y responsable.
Ahora bien,
Si los préstamos pueden encarecer los bienes de consumo y representar un problema que eventualmente tendríamos que rescatar los ciudadanos, ¿es adecuado otorgar préstamos a individuos que no pueden permitirse lujos como coches de alta gama, embarcaciones de recreo, segundas residencias o propiedades en zonas exclusivas?. ¿Tú qué crees?
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