Las personas que siempre culpan a los demás por sus problemas o dificultades pueden tener lo que se conoce como una «personalidad de atribución externa». Este tipo de personalidad se caracteriza por atribuir la responsabilidad de sus problemas, fracasos o dificultades a factores externos, como otras personas, situaciones o circunstancias.

Estas personas suelen ser vistas como inmaduras, ya que este comportamiento es común en los niños pequeños. Los niños, cuando se les pilla en falta, tienden a culpar a otro, al de al lado, “ha sido él”, porque admitir la culpa de algo que se ha hecho requiere mucha madurez y ser capaz de tolerar las consecuencias.
En algunos casos, este comportamiento puede ser un mecanismo de defensa para proteger el ego. Culpar a los demás (es decir, la proyección) es más común en aquellos que no pueden regular sus emociones.
Además, hay personas que adoptan este comportamiento como un estilo de afrontamiento de la vida en general, basado en una incapacidad para asumir responsabilidades, comprometerse e implicarse, probablemente, por miedo a tener que asumir las consecuencias de los propios actos.
Es importante destacar que este comportamiento puede ser aprendido y no es innato. Con la ayuda adecuada, estas personas pueden aprender a asumir la responsabilidad de sus acciones y a manejar sus emociones de manera más efectiva.
¿Cuáles son las consecuencias de este comportamiento?
El comportamiento de culpar constantemente a los demás puede tener varias consecuencias negativas:
- Falta de responsabilidad personal: Al culpar constantemente a los demás por las situaciones negativas, la persona evita asumir su propia responsabilidad y no se ocupa de resolver sus problemas o aprender de sus errores.
- Relaciones interpersonales afectadas: Este comportamiento puede generar un ambiente de tensión y conflicto en las relaciones interpersonales. Puede llevar a una constante búsqueda de chivos expiatorios y eludir así cualquier consecuencia negativa.
- Estancamiento en la evolución emocional y de los valores: Este comportamiento puede suponer un estancamiento en la evolución de las emociones y de los valores. Quien actúa de este modo sufre y también hace sufrir a quienes les rodean.
- Problemas de autoestima y falta de autoaceptación: Este síndrome puede estar relacionado con problemas de autoestima y falta de autoaceptación, ya que la persona no se siente capaz de enfrentar sus propias fallas o admitir sus limitaciones.
Las excusas más comunes
- “Fallé porque el maestro incluyó preguntas capciosas.” En este caso, la persona culpa a la dificultad de la prueba en lugar de a su propia preparación.
- “En el aula hacía tanto calor que no podía concentrarme.” Aquí, la persona está culpando a las condiciones ambientales por su bajo rendimiento.
- “La creencia de que perdí un concurso de pastelería porque los jueces eran amigos de los padres del ganador.” En este caso, la persona está atribuyendo su fracaso a una supuesta parcialidad en lugar de a su propia habilidad.
- “Decir que la tormenta eléctrica fue la razón por la que pisó el freno mientras conducía y se estrelló contra un árbol.” Aquí, la persona está culpando a las condiciones climáticas por un accidente de tráfico.
- “Decirle a tu maestro que no entregaste tu tarea porque el perro se la comió.” En este caso, la persona está culpando a un evento imprevisto por no cumplir con una responsabilidad.
- “No pude llegar a tiempo porque el tráfico estaba terrible.” En este caso, la persona está culpando a factores externos (el tráfico) por su tardanza.
- “No pude entregar el proyecto a tiempo porque mi equipo no colaboró.” Aquí, la persona está culpando a su equipo por no cumplir con un plazo.
- “No pude aprobar el examen porque las preguntas eran demasiado difíciles.” En este caso, la persona está culpando a la dificultad del examen por su fracaso.
- “No pude conseguir el trabajo porque había demasiada competencia.” Aquí, la persona está culpando a la competencia por no conseguir un trabajo.
- “No pude hacer la tarea porque mi computadora se estropeó.” En este caso, la persona está culpando a un fallo técnico por no completar una tarea.
- “No es mi culpa, nadie me informó.” Esta es una excusa común cuando alguien no quiere asumir la responsabilidad de no haberse informado adecuadamente.
- “Si no fuera por ti, yo…” En este caso, la persona culpa a otra de sus propios fracasos o de no poder hacer algo.
- “Esto no hubiera pasado si tú no…” Aquí, la persona está culpando a otra por un resultado negativo.
- “No puedo hacerlo porque tú…” Esta excusa se usa cuando alguien quiere evitar una tarea o responsabilidad.
- “Es que tú siempre…” En este caso, la persona generaliza el comportamiento de otra para justificar su propia actitud o acciones.
- “Todo es culpa de mi mala suerte.” Algunas personas pueden culpar a la “mala suerte” en lugar de asumir la responsabilidad de sus acciones.
- “Las circunstancias están en mi contra.” Similar a la mala suerte, algunas personas pueden culpar a las circunstancias o al entorno en lugar de mirar sus propias acciones.
- “Estaba demasiado ocupado.” Esta es una excusa común para evitar la responsabilidad de no haber completado una tarea.
- “No sabía que era importante.” Alguien podría usar esta excusa para justificar por qué no hicieron algo que se esperaba de ellos.
- “Pensé que tú ibas a hacerlo.” Esta excusa se usa a menudo cuando alguien quiere evitar la responsabilidad de una tarea que no ha realizado.
- “No es mi trabajo.” Algunas personas pueden usar esta excusa para evitar tareas que consideran que están fuera de su ámbito de responsabilidad.
- “No tengo la culpa, las reglas no estaban claras.” Esta excusa se usa cuando alguien quiere evitar la responsabilidad de no haber seguido las reglas o directrices.
- “No pude hacerlo porque estaba enfermo.” Aunque a veces puede ser legítimo, algunas personas pueden usar su salud como una excusa para evitar responsabilidades.
- “No tuve suficiente tiempo.” Esta es una excusa común para no cumplir con un plazo o no completar una tarea.
Estas son solo algunas de las excusas que podrían dar las personas con una personalidad de atribución externa. Es importante recordar que, aunque a veces las excusas pueden ser válidas, a menudo es más productivo asumir la responsabilidad y buscar soluciones en lugar de culpar a factores externos.
Las excusas más comunes de los políticos con personalidad de atribución externa
Los políticos con una personalidad de atribución externa podrían usar una variedad de excusas para evitar asumir la responsabilidad de sus acciones. Aquí te dejo algunas de las excusas más comunes que podrían dar:
- “Las circunstancias estaban en contra”: Esta es una excusa común que implica que los eventos externos o las situaciones eran demasiado desafiantes para superarlas.
- “No tuve suficiente apoyo”: Aquí, el político podría argumentar que no recibió el apoyo necesario de sus colegas, partidos políticos, o incluso de los ciudadanos.
- “La oposición obstruyó nuestros esfuerzos”: Esta excusa se usa para culpar a la oposición política por no permitir que se realicen cambios o se implementen políticas.
- “La economía global nos afectó”: En este caso, los políticos pueden culpar a factores económicos globales o crisis internacionales por los problemas en su propio país.
- “Herencia de la administración anterior”: Esta es una excusa común donde los políticos culpan a las administraciones anteriores por los problemas actuales.
- “Los medios de comunicación están en nuestra contra”: Algunos políticos pueden sentir que los medios de comunicación son parciales y están tergiversando su trabajo o sus políticas.
- “La oposición bloqueó nuestras propuestas.” En este caso, el político está culpando a la oposición por no poder implementar sus políticas.
- “La economía global nos afectó negativamente.” Aquí, el político está atribuyendo los problemas económicos del país a factores globales fuera de su control.
- “Las circunstancias eran desfavorables cuando asumimos el cargo.” En este caso, el político está culpando a las circunstancias previas por los problemas actuales.
- “Los medios de comunicación están tergiversando nuestra gestión.” Aquí, el político está culpando a los medios de comunicación por una percepción negativa de su gobierno.
- “Nuestro predecesor dejó una situación difícil.” En este caso, el político está culpando a la administración anterior por los problemas actuales.
- “Las decisiones judiciales nos han impedido actuar.” Aquí, el político está culpando al sistema judicial por no poder implementar ciertas políticas.
- “Los eventos imprevistos (como desastres naturales, pandemias, etc.) han desviado nuestros planes.” En este caso, el político está culpando a eventos imprevistos por no cumplir con sus promesas.
- “Las leyes y regulaciones nos limitan”: Algunos políticos pueden argumentar que las leyes existentes o las regulaciones burocráticas les impiden implementar cambios.
- “Los eventos imprevistos nos desviaron”: Esta excusa se refiere a eventos inesperados, como desastres naturales o crisis, que podrían haber desviado la atención y los recursos.
- “La falta de recursos nos frenó”: Aquí, los políticos pueden argumentar que no tenían los recursos necesarios (financieros, humanos, etc.) para llevar a cabo sus planes.
- “Las encuestas de opinión pública nos influenciaron”: Algunos políticos pueden culpar a la opinión pública o a las encuestas de opinión por las decisiones que tomaron o no tomaron.
- “Los intereses de los grupos de presión nos condicionaron”: En este caso, los políticos pueden argumentar que los grupos de presión o los intereses corporativos influyeron en sus decisiones.
Estas son solo algunas de las posibles excusas que podrían dar los políticos con una personalidad de atribución externa. Es importante recordar que cada situación es única y puede estar influenciada por una variedad de factores.
Descubre más desde Hauschildt
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.