Externalidades económicas

Una externalidad es una situación en la que los costes o beneficios de producir o consumir un bien o servicio no se reflejan en su precio de mercado. En otras palabras, las externalidades son efectos secundarios (buenos o malos) que se producen cuando una persona o una empresa realiza una actividad y no asume todos los costes de la misma, o todos los beneficios que le podría reportar.

Existen dos tipos principales de externalidades:

  1. Externalidad negativa: Surge cuando no se asumen todos los costes de un efecto negativo. Por ejemplo, cuando una empresa contamina su entorno o cuando una persona arroja basura a la calle, se genera un coste social. En estos casos, toda la sociedad sufre las consecuencias de estas acciones, pero el precio de mercado no refleja este coste.
  2. Externalidad positiva: Surge de un efecto positivo que no se reporta como beneficio directo. Por ejemplo, la investigación científica beneficia a la sociedad en general, pero los precios de mercado no reflejan estos beneficios reales.

Ejemplos:

Externalidades Negativas:

  • Contaminación ambiental: Las fábricas que emiten contaminantes al aire o al agua afectan la salud y el bienestar de las personas que viven en las áreas circundantes.
  • Ruido excesivo: El ruido de la música alta, vecinos ruidosos o vehículos puede disminuir la calidad de vida de las personas en la zona afectada.

Externalidades Positivas:

  • Investigación y desarrollo: Las actividades de investigación pueden llevar a descubrimientos que benefician a toda la sociedad, no solo a la entidad que financió la investigación.
  • Educación: Una persona educada puede contribuir positivamente a la sociedad a través de una mayor productividad y conocimiento.

La gestión de estas externalidades es crucial para el bienestar social y económico.


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