En 2021, los hogares españoles gastaron 9.737 millones de euros en alcohol. Aunque pueda parecer una cifra elevada, España se encuentra en la zona intermedia del ranking mundial en términos de consumo anual de bebidas alcohólicas por persona. En promedio, cada español gasta aproximadamente 686 euros al año en bebidas alcohólicas. Además, el consumo anual de alcohol en España es de 113 litros por persona.
Es interesante notar que, después de una década de crecimiento constante, 2021 marcó la primera vez en la que el gasto en alcohol fue menor respecto al año previo. España se encuentra entre los países europeos con las mayores caídas en términos porcentuales, solo superada por Irlanda, Letonia y Lituania. A pesar de esta disminución, sigue siendo un país con un consumo significativo de bebidas alcohólicas.
En contraste, los países de la región que más gastan en términos porcentuales en alcohol son Letonia (5,0%), Estonia (4,7%) y Polonia (3,7%). A nivel general, en 2021, los hogares de la Unión Europea gastaron 128.000 millones de euros en bebidas alcohólicas, lo que representa el 1,8% de sus gastos y casi el 1% del PIB del bloque.
Es importante mencionar que estos datos coinciden temporalmente con el inicio de la recuperación económica tras la pandemia. Hasta ese momento, la hostelería, que vende grandes cantidades de alcohol, aún no había recuperado los niveles previos a 2019. Aunque el gasto en alcohol ha disminuido en España, sigue siendo un aspecto relevante en el consumo de los hogares y en la economía del país.
El consumo de alcohol puede tener graves consecuencias para la salud:
- Cerebro:
- El alcohol interfiere con las vías de comunicación del cerebro, afectando el estado de ánimo, el comportamiento y la coordinación.
- Puede dificultar pensar con claridad y moverse adecuadamente.
- Corazón:
- Beber en exceso puede dañar el corazón, causando problemas como miocardiopatía, arritmias, accidente cerebrovascular y presión arterial alta.
- Hígado:
- El consumo excesivo afecta al hígado y puede provocar problemas como esteatosis (hígado graso), hepatitis alcohólica, fibrosis y cirrosis.
- Páncreas:
- El alcohol produce sustancias tóxicas en el páncreas, lo que puede llevar a la pancreatitis, una inflamación peligrosa que afecta la digestión.
- Cáncer:
- El consumo de alcohol está relacionado con varios tipos de cáncer, como el de cabeza y cuello, esófago, hígado y mama.
- Cuanto más se beba, mayor será el riesgo de desarrollar cáncer relacionado con el alcohol.
- Trastorno por consumo de alcohol:
- Implica problemas para controlar el consumo, preocupación por el alcohol y necesidad de beber más para lograr el mismo efecto.
- Puede oscilar entre leve y grave, pero el tratamiento temprano es importante.
- Sistema inmune:
- El alcohol debilita el sistema inmunológico, lo que puede aumentar la susceptibilidad a infecciones y enfermedades.
- Trastornos de conducta:
- El consumo excesivo de alcohol puede llevar a comportamientos agresivos y violentos.
- También se ha relacionado con problemas psiquiátricos, como la depresión.
- Riesgos sociales y laborales:
- El alcohol puede afectar el desempeño en el trabajo y la vida social.
- El desempleo y el absentismo laboral son riesgos asociados con el consumo de alcohol.
- Trastornos estomacales:
- El alcohol puede irritar el revestimiento del estómago y causar gastritis o úlceras.
- Además, puede afectar la absorción de nutrientes y provocar desnutrición.
- Daños cerebrales y pérdida de memoria:
- El consumo prolongado de alcohol puede dañar el cerebro y afectar la memoria y la función cognitiva.
- Cirrosis hepática:
- La cirrosis es una condición grave en la que el hígado se daña irreversiblemente debido al consumo excesivo de alcohol.
El coste del consumo de alcohol para la sanidad pública española es significativo. Un estudio sobre el coste social de la adicción indica que el coste directo sanitario y el coste indirecto de las enfermedades total y parcialmente atribuibles al consumo de alcohol en el año 2007 fue de 2.669,74 millones de euros. Aunque esta cifra corresponde a un año específico, proporciona una idea de la magnitud económica que representa para el sistema de salud.
Es importante tener en cuenta que estos costes no solo incluyen la atención médica directa, sino también los costes indirectos relacionados con la pérdida de productividad, tratamientos a largo plazo y otros gastos asociados con las consecuencias del consumo de alcohol.
El Ministerio de Sanidad de España reconoce que el alcohol es una de las sustancias psicoactivas más consumidas en el país y contribuye al desarrollo de más de 200 problemas de salud y lesiones, así como a muerte prematura. Por lo tanto, se han implementado estrategias para reducir el uso nocivo del alcohol y sus impactos en la sociedad y la economía.
Estos datos subrayan la importancia de las iniciativas de prevención y tratamiento para reducir el consumo de alcohol y sus efectos negativos tanto en la salud individual como en la carga económica para la sanidad pública.
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