La Ley de los rendimientos decrecientes es un principio económico que dice lo siguiente:
Cuando agregas más y más unidades de un recurso (como trabajadores, maquinaria o fertilizante) a un recurso fijo (como un terreno o una fábrica), llegará un punto en el que el aumento de producción será cada vez menor. En otras palabras, los beneficios adicionales que obtienes por añadir más recursos irán disminuyendo.
Un ejemplo sencillo:
Imagina que tienes una pequeña parcela de tierra (recurso fijo) y comienzas a contratar trabajadores (recurso variable) para cultivar. Al principio, cada nuevo trabajador aumenta mucho la producción porque hay mucho trabajo por hacer. Sin embargo, conforme agregas más trabajadores, la parcela se llena, y comienzan a estorbarse entre ellos. Eventualmente, agregar más trabajadores apenas aumentará la producción o incluso podría reducirla.
Puntos clave:
- Esto no significa que la producción disminuya de inmediato, sino que crece más lentamente.
- Ocurre porque los recursos fijos no pueden acomodar eficientemente cantidades ilimitadas de recursos variables.
Hay un límite a cuánto puedes aumentar la productividad agregando más recursos si no aumentas también los recursos fijos.
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