A ciertas personas, en algunas ocasiones, hay que hacerles el «nudo de la corbata». El proceso es sutil pero significativo:
- Le pones la corbata
- Haces el nudo
- Aprietas la corbata hasta ese punto donde sientas la presión y su cara empiece a cambiar
- Aflojas el nudo
- Y por último, le sacudes los hombros y con una leve mueca diciéndole lo bien que está.
Este acto simbólico representa una forma de comunicar un mensaje importante con firmeza, pero siempre manteniendo el respeto y la compostura.
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